El viejo Artaud
venía con la carátula un tanto herida,
pero suena magnífico,
las cuerdas del flaco Spinetta
aún frescas desde aquél fatídico año
para nosotros, pero sublime para él.
Ambos, el poeta y el músico, que también
era poeta, poemas con cuerdas, acaso
no es cómo los antiguos recitaban con la lira?
El viejo roble y los puentes amarillos, siguen
ahí y persisten libres.
"No estoy atado a ningún sueño ya"
venía con la carátula un tanto herida,
pero suena magnífico,
las cuerdas del flaco Spinetta
aún frescas desde aquél fatídico año
para nosotros, pero sublime para él.
Ambos, el poeta y el músico, que también
era poeta, poemas con cuerdas, acaso
no es cómo los antiguos recitaban con la lira?
El viejo roble y los puentes amarillos, siguen
ahí y persisten libres.
"No estoy atado a ningún sueño ya"




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